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lunes, 5 de marzo de 2012

Cántico del Alegre

Ábrete, Casta Rayada
Camino Hacia La Vida
Que Más Diva Vuélvese
Cuando Levamos Anclas
Lévalas Y
Siémbrate Siémbrate Siémbrate
Y Florece

Para Transitar Conmigo.


Alegría! :)

martes, 14 de febrero de 2012

Para todos los días de la vida.



"Voy a escribir un cántico / en el que la luz se funda
en el que el desierto llore / y los cielos se ondulen.

Voy a pronunciar la palabra. / Escribiré la carta para mis amigos
el grito para mis sombras / la primera raída y la última.

Encontraré tu corazón del otro lado / en el punto donde todo se junte
pues recogeré tu poema / y descansaré tu cuerpo.

Voy a buscar a la muerte para nacerla. / Alejaré de mi propia vaguedad el vórtice.
Voy a cantar a la luna rosa / Haré un verso 
Prometerá mi calma."


Luis Albebrto Spinetta, poema en Guitarra Negra



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Se cumplía un año de estadía en territorio correntino. Creí, en ese momento, que sería ésa la época en la que más calor sentiría, mas las climáticas de los últimos días han superado ampliamente aquella sensación.

Calle Mendoza (no recuerdo la numeración, sólo recuerdo el mercado de la esquina y a dos cuadras la gran avenida…), mis hermosos compañeros de aquellos días estaban sentaditos en la vereda de la casa de Fabio (sí, con bé larga) Un tereré me llegaba a tiempo con la frase: ‘Vamos a ver al Flaco el finde, ¿no?’

Se me vuelve a dibujar la GRAN sonrisa. Lo que vino después se resume en ALEGRÍA.




El primer equipo partió rumbo a Resistencia, Chaco, vamos a poner que era sábado. Después de caminar con ansiedad, canciones y guitarra, hallamos el lugar del recital previsto para esa noche, desmantelándose.


La lluviarada torrencial del día anterior había dejado el parque bajo agua y un escenario convertido en barca. La mitad del equipo volvió. La otra mitad, decidió quedarse a esperar el recital postergado para el día siguiente. Luciana (mi hermana) y yo, contábamos dentro de la mitad que se quedó. También contaron ahí personas que enlazaron sus vidas a la mía para siempre.

Después de deambular y extasiados del canto comunitario nos dormimos en la plaza central. La mañana nos encontró con mate, con sonrisa y renovados acordes.


Caminata lenta, procesión, traslado desde la plaza al Domo de Resistencia para pasar la tarde. Llegada, san-uichitos, agua agua agua (realmente hacía mucho calor), nos instalamos bajo una losa, sobre piso, frente a la entrada del domo.

En la calle lateral, camiones, no quiero mentir, sospecho que eran dos, dos camiones tipo el de BJ Mackey (el chico camionero amiguito del mono…) y un grupo de varones acarreando todo tipo de elementos paramusicales, los ‘plomos’ del Flaco, sudados y contentos, buenos conversadores.

Para la hora de la prueba de sonido ya había llegado una buena cantidad de gente hasta el lugar. El primer acorde me hizo levantar el traste del piso debajo de la losa, bajé la escalerita de cinco o seis escalones y me acerqué al portón de chapa del domo. Espié por el agujerito por donde pasaba la cadena. Los músicos estaban sobre el escenario, acomodaban algunas cosas y sí, su cuello rojo puesto como gorra roja lo demostraba claramente.

En cruz y con la oreja izquierda apoyada en la chapa escuché la única canción con la que probaron sonido, ‘Tony’.

Ya iba sintiendo que era tiempo de volver, que necesitaba una más, una vuelta de tuerca a mi credibilidad sobre las posibilidades de encuentro. En mayo del año pasado Nos encontramos un poco más viejos, él y yo. Todo anduvo bien. Me descubrí recreando la misma GRAN sonrisa de la primera noticia de visita y me descubrí disfrutando y recibiendo la energía de ese maravilloso instante.


Yo había encontrado otras palabras para nombrar el amor y sus formas. Yo me descubría apasionada y llorante. Yo me descubría atravezada íntegramente por la naturaleza del sonido y por la comunión con muchos y muchas que sintieron y sentirían lo mismo. Yo me abría misteriosamente enamorada hacia la vida y todo él fue mi banda sonora. Sus palabras me llevaron a otras palabras, sus verdades me trajeron otras tantas verdades. Leí más veces sus escritos que lo que leí cualquier otro texto en mi vida. Todos los días. Y le creo. Sigo creyendo y sigo creciendo bajo esa luz de la que él también, con su humano transitar, estaba convencido.


Recién me vienen estas torpes palabras. El 14 de febrero de 1.999 me tatuó en el cuello un pez que cumple el oficio cotidiano de despertarme. Sigo tan enamorada como entonces. Leyendo la parte del mundo que pude aprender a leer desde el corazón. Íntimamente, AGRADECIDA.
  
Alegría

[Fotos Nuestras, Teatro Don Bosco, San Isidro, Pcia. de Buenos Aires. 28 de Mayo de 2011]

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Que Dios te bendiga,
por el resto de los días...

Oh Tony,
permiso, tu nombre está aquí...
Aunque no te siga,
yo te siento en la armonía,

Oh Tony,
te quiero decir,
que aprendí a mirar,
en el fin de este mar...
sombra marfil,
hoy yo siento que llegas a mí,
a curar mi mal...

Hay algo que se agita,
y es tu fuerza cada día,
silencio,
silencio entre toda la luz...

Ahora es primavera,
yo te siento en la armonía,

Oh Tony, querido,
tTe quiero decir
que aprendí a mirar
en el fin de este mar...
sombra marfil,
hoy yo siento que llegas a mí...

Oh Tony...

L.A.Spinetta, Tony, Spineta y Los Socios del desierto

miércoles, 19 de enero de 2011

Entonando la canción...

Alguna vez,
querida mía...
te pregunté,
por un rayo que víste en la avenida...
Hoy ví uno igual,
aunque es mejor...
y presiento que el tiempo nos mira...
Y al esperar,
cuando ya no estás...
nena veo que,
me cae el mundo a mí...
y no sé si al entender,
encierro tu alma...
con mi dulce atención,
eterna...
Había una vez,
un gran jardín...
un día claro,
y escuchábamos,
historias que contaban los niños...
Acércate,
sin acercarte...
como un puente que salte la distancia...
Y al esperar,
cuando ya no estás...
nena veo que ( veo que )
me cae el mundo a mí...
y no sé si al entender...
me libro del cielo,
y de la esperanza sinfín...
Solo un momento,
en esta incertidumbre,
y tu flor que me enceguece,
como la nieve...
Un río sin tregua,
que se lleva hacia el mar...
el lucero de aquellos seres perdidos...
que han de seguir,
como la vida...
han de seguir...
Desanda el día...
para encontrarnos...
pregúntate,
por las luces que víste en la avenida...
Y no sé si al entender,
encierro tu alma,
con mi dulce atención eterna...
Preparate...
que el anochecer,
se hace aliado de todas,
nuestras heridas...
Descálzate ya,
con tu soledad...
y que las horas no atrapen,
tus alegrías,
que han de seguir,
como la vida...
han de seguir...
E inventa un Dios ...
para saber ( oh )
inventa algo...
que contemple toda la necesidad...
Y al esperar,
cuando ya no estás...
nena veo que,
me cae el mundo a mí...
y es que además,
te agarraste el sol...
y no sé si al entender,
me libro del cielo,
y de aquella canción sin fin

"Sinfín", Luis Alberto Spinetta
(del disco PAN)

jueves, 24 de junio de 2010

Canción en Sangre

Hay grandes charcos de sangre en el mundo
a dónde va toda esa sangre derramada
acaso la tierra se la bebe y se emborracha
extraña emborrachografía
tan prudente... tan monótona...
No la tierra no se emborracha
la tierra no gira al revés
hace avanzar regularmente su pequeño carruaje sus cuatro estaciones
la lluvia... la nieve...
las heladas... el buen tiempo...
jamás está borracha
apenas si se permite de vez en cuando
alguna pequeña eupción
La tierra gira
gira con sus árboles... sus jardines... sus casas...
gira con sus grandes charcos de sangre
y todas las cosas vivientes giran con ella y sangran...
A la tierra todo eso
le importa un bledo
gira y todas las cosas vivientes se echan a gritar
le importa un bledo
gira
no deja de girar
y la sangre no deja de correr...
la sangre de los homicidios... la sangre de las guerras...
la sangre de la miseria...
y la sangre de los hombres torturados en las prisiones...
la sangre de los niños torturados tranquilamente por el papá y la mamá...
y la sangre de los hombres a quienes les sangra la cabeza
en las celdas de los manicomios...
y la sangre del techador
cuando el techador resbala y se cae del techo
Y la sangre que brota y corre a borbollones
con el recién nacido... con  el nuevo hijo...
la madre grita... el niño llora...
la sangre corre... la tierra gira
la tierra no deja de girar
la sangre no deja de correr
A dónde va toda esa sangre derramada
la sangre de los apaleados... la de los humillados
la de los suicidas... la de los fusilados... la de los condenados...
y la sangre de los que mueren así... por accidente
Por la calle pasa un hombre lleno de vida
la sangre bulle en su cuerpo
de pronto helo allí muerto
y los que siguen viviendo hacen desaparecer la sangre
y se llevan el cuerpo
pero la sangre es testaruda
y donde estuvo el muerto
mucho tiempo después muy muy negra
sigue habiendo un poco de sangre todavía...
sangre coagulada
herrumbre de la vida herrumbre de los cuerpos
sangre cuajada como leche
como leche que gira
que gira como la tierra
como la tierra que gira
con su leche... con sus vacas...
con sus hombres llenos de vida... con sus muertos...
la tierra que gira con sus árbooles... sus hombres llenos de vida... sus casas...
la tierra que gira con los matrimonios...
los mariscos...
los marinos...
los regimientos...
la tierra que gira y gira y gira
con sus grandes arroyos de sangre.
........................


Jacques Prévert (1900-1977)

miércoles, 9 de junio de 2010

Aquellas Canciones...

Nada más les voy a contar que daban las 08:40 de la mañana, estaba recién llegada a la oficina, cuando un docente muy joven tiene la amabilidad de ingresar. Charlamos de la violencia y el whisky y el licor y la entresemana. Un teléfono roto e irrecuperable.
—¡Oh! Hay que comprar otro teléfono…
Pero, en el camino hacia la compra se había detenido en una casa comercial de venta de productos musicales. No encontró lo que buscaba.
—¿Qué estabas buscando?
Cuando respondió a mi pregunta, con cara de ‘al cuete te digo porque seguro no conocés’, grande y linda fue mi sorpresa ya que la secuencia sonora emitida por él iba recreando una imagen visual, auditiva y hasta táctil que me venía desde alguna parte de eso que conocí como infancia.
Janette Anne Dimech, cantante británica nacida en el 51, a quien conocí por las afectaciones musicales de mi padre.
Comparto tres canciones tres.
¡Salud!

Comiénzame a Vivir!!!



Cuando Estoy con él olvido las palabras...



Frente a Frente...
Queda un gesto amable para no hacer la vida insoportable...



De este último tema tenemos una versión del don de Héroes del Silencio... La dejo también, aunque me sigue gustando más la de la muchacha...



Alegría!!!

viernes, 12 de marzo de 2010

Quiere alegría, Alegría y...

Quiere que no midas cada paso
quiere que no des pasos de más
quiere que la quieras y le enseñes
dónde queda la felicidad.

Quiere que la abraces y la calmes
quiere que la dejes descansar
quiere que sonrías y le cures
las heridas de la soledad.

Quiere todo el tiempo para respirar
y que respires
tiempo para dar,
cuidar, cuidarte y que la cuides,
tiempo para amar tu amor,
amar su amor,
llamar, amar y amarte amor.

Quiere que le des espacio y tiempo
quiere que le cuentes tu dolor
quiere que la quieras y encender como una hoguera
toda su pasión.

Quiere que la amarres a tus besos
en el paladat de tu sabor
quiere que sonrías y sentirse protegida
de tu corazón.

...............

'Quiere', Pedro Guerra

lunes, 25 de enero de 2010

Otros Pájaros

"Por el cielo andarán otros pájaros...
éste, se queda acá."





Foto: 'Otros Pájaros', H.L.
enero de 2010, Capital Federal

miércoles, 13 de enero de 2010

Siempre va a ser así

Mientras comía batata asada con ensalada de tomates, escuchaba…


‘Con tu antorcha nos iluminarás y así también te iluminarás vos’ ‘La última joda la paga el Señor, él te cautiva mostrando a su dios’ ‘madre tierra, boca seca de tanto mascar, lejos en la altura yo podré respirar mejor y mostrarte mi locura para que sepas quién soy’ ‘siempre serás mi tierno amor’ ‘hora trece cero tres minutos’ ‘Los pies sobre la tierra aunque pise barro o mierda, nunca tendré tu amor, sin tocarte, sin tocarte, con la música a otra parte’ ‘no debemos de pensar que ahora es diferente, mil momentos como este quedan en mi mente’ ‘y me puedo equivocar pero no me equivoqué contigo’


El almuerzo me cayó raro.
Me anda persiguiendo una pregunta pero en la radio dicen cosas que me confunden.
La radio canta.
Me confunde.
“¿Siempre va a ser así?”



lunes, 4 de enero de 2010

Historias de Terror

Hablábamos de la soledad, de los refugios, del mundo en crisis y de la crisis del mundo, de la decadencia de las instituciones. Pasamos largas horas de nuestras vidas purgando pasiones inequívocas como dardos lanzados a un blanco inexistente. Hablábamos de las ganas de hacer cosas, de las dificultades, de los retazos del amor después de la vendimia.

No sé por qué pasamos tantas horas hablando de utópicos proyectos que más utópicos se volvían mientras más sentados permanecíamos tratando de justificar un espacio y un tiempo que se alargaba como un chicle.
Supongo que la única intención era permanecer así: cerca, juntos, rozando los cuerpos, y supongo que por eso largar tantas palabras casi normalmente conexas y en aparente filosofía era la forma más sana que teníamos de acariciarnos sin poner una sola manita de uno encima del cuerpito del otro. Notábamos la estática, los cabellos erizados, los focos titilantes. ‘Algo pasa acá, hay demasiada energía’. Y seguía corriendo ese inventito llamado reloj sus números brutales.


Una de esas tantas noches en las que nos juntábamos a hacer del tiempo un lugar maravilloso buscamos un video en esa página de la red que casi todos los que saben leer conocen. Yo, criticona, criticaba lo que veía y escuchaba al mismo tiempo. Una especie de vieoclip que chorreaba melasa de las más pesadas, una melodía arrastrada y una letra que recitaba cosas que no se podían creer, pero que no se podían creer de lo cursi… Él, sentado a mi izquierda, después de escucharme soltó una frase: ‘La gente ya no cree en las canciones de amor’.

Palidecí. Me callé porque me sentí en ese momento la mujer más mala del mundo. Puse de nuevo el videito. Y después de encender un cigarrillo me solté y discurrí:
- A vos te parece que la gente no cree en las canciones de amor?
- Vos misma estás criticando esta canción que habla del amor…
- … (encendió un cigarrillo)
- A ver… No me parece que critico la canción de amor… Esta canción, particularmente, me parece muy alejada del amor…
- Pero si habla de lo que el chico siente por la chica…
- Sí, algo de eso hay. Escuchála sin mirarlo. Ahora, mirálo sin escuchar. ¿Ves?
- mmmm
- Apunto a la idea de que la actitud no es una actitud amorosa. Cómo no voy a creer en las canciones de amor?! ¡¿Cómo la gente no va a creer en las canciones de amor?! Escuchálo a Charly… ¿No son todas sus canciones, canciones de amor?
- Vos querés decir que el amor no depende de lo directo que sea al decir lo que le pasa…
- Claro que el amor no tiene que ver con eso…
- mmmm
- …

Creo que vimos cuatro o cinco veces el mismo video y cada uno volvió a encender un cigarrillo para cerrar las bocas.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

DESMITIFICACIÓN

Tu memoria me asustaba a veces.

Trataba de llamar. Primero, un contestador. Segundo, el mismo contestador. Desistía.

No estaba bien en mí. Mi yo se detuvo y

brincó


cuando te fuiste


(((Pero vos siempre te estabas yendo y el pasado me pausaba y me acomodaba en un lugar plácido del que me costaba correrme y de repente otra intuición comprobada me revolcaba asquerosamente y el malestar no pasaba ya por lo corroborado sino por el propio sentimiento de ese estar y no, de ese esperar esperando que nada traía ni acercaba, salvo fantasmas.

Me costaba no sentirme fatal y mala, me costaba no sentir que el desamparo me volvía grosera y ordinaria. Me costaba no sentir ganas de romper colchones y quemar alfombras. Me costaba no gritar, no pegar, no vaciar el ropero, la biblioteca. Me costaba no llorar al mirar la casa-pieza sola con la cama que cuando hablaba me horrorizaba. Me costaba desterrarte.

Yo te contaba que tenía miedo.

Normalmente me contenía de escribirte porque pensaba que no aportaba nada bueno, que te preocupaba y que ibas a terminar pensando que estaba locadeatar y entonces me reía cuando descubría que una de las pocas cosas seguras que tenía —que pensé que tenía—, era ese estremecimiento que se gestó en tu decir “aún cuando todos se vayan, yo voy a estar”.


Aquella vez yo te estaba contando que del otro lado de ese tu Amor, yo, estaba sufriendo y que otra intuición comprobada me revolcaba asquerosamente.


Yo te estaba contando que tenía miedo y en ese contar la mujer en mí se re-hizo, se re-fundó —virgen de descuidos— y cuando me cansé de repetir tu nombre y de llorarte entendí que todo lo que te nombraba había perdido sentido.)))


Y mi yo pensó que caía en el abismo…

Sin embargo, cuando te fuiste

Mi yo recién pudo brincar

a esta hermosa cosa real

que llaman vida.

domingo, 25 de octubre de 2009

'Sobre Llovido, Mojado'

Querido Domingo:

Te cuento que el sábado pedía un beso y fue más terapia que otra cosa. Y no está mal la terapia, de hecho es un acto productivo y bondadoso. Pasa que a veces mi animalidad pelea tanto con mi bondad que…

Querido Domingo, la tormenta de ayer a la mañana me mojó la paciencia y estaba pensando que quizás no estaría tan errado decir: Mirá nene, hacelo fácil: dar es dar… Pero también se me cruzan tantas otras cosas que podría decir…

Sábado me hizo preguntas al oído y mientras escribía en un papel tanto se despejaba el cielo que alcanzó salir del encierro para que se nublara otra vez y entonces ya eras vos, Domingo y Sábado se fue. Y hubo risas y hubo canciones, insinuaciones, aclaraciones.

Domingo que amaneciste lindo pero apenas llorando, tímida e íntimamente llorando que fue mejor cada cual por su lado, que fue mejor no mirarte, que fue mejor hacer de cuenta que Sábado nunca pasó, que quizás Viernes era más claro pero ya supe que Viernes también fue llanto escondido y un dormir suyo tan lejos de casa, de la mía y de la suya y que pensar para atrás es no ir hacia delante, es un NOIRSE a ningún lado en realidad y eso es tan parecido a la muerte que…

Querido Domingo, te abrazo y recibo con tranquilidad de amor seguro, tímida e íntimamente llorando, tranquila y viendo que si la cosa viene así quizás deba empezar a pensar que la soledad al cuadrado es también como un NOIRSE y que yo no me siento para nada muerta,

Querido Domingo, pasa que a veces ‘sobre llovido, mojado’ y acá en mi corazón se lo quiere tanto que…

Alegría.



“llegaba a casa y el cielo todavía con
estrellas... abro la puerta y el desorden se
abalanzó sobre mi cual fiera en celo...
esquivé los papeles y la ropa regada por el
piso.
ni siquiera me molesté por hacer un espacio en
el colchón que ayer parecía más inmenso que de
costumbre.
me desplomé.
me despertó la frescura de agua que tocaba mi
mano y amenazaba con inundar la habitación.
de cualquier manera tarde en incorporarme.
estaba mala.
y la puta lluvia que entra por
debajo de la puerta,
y el puto colchón que se
va a mojar todito,
y la mierda del sábado laboral
y me levanté cruzada, sí...
me calcé los pantalones tristemente sucios,
las ojotas, y el piloto.
ya eran las 9 de la mañana y evidentemente
llegaba tarde.
afuera seguía lloviendo, y no importó más nada.
salí a caminar en la tormenta, pero YO ELEGI
y cantando y bastardeando bajo la lluvia
caminé y caminé.
lluvia purificadora que tal vez no fue
suficiente para lavar los pantalones, pero el
intento estuvo...
ahora solo sigo empapada y escribiendo por
primera vez desde hace mucho tiempo.”

Relato de lluvia en casa, por AmarilloLimón

sábado, 24 de octubre de 2009

King Kong Estuvo Aquí

Y claro, yo también soy algo así como 'otra amiga' del 'otro amigo de lo ajeno' y como la trasnoche me encuentra un poco afectada por las hormonas aprovecho la oportunidad para hacer efemérides. Y no es que robe del todo, he de contarles —y si no me creen pueden consultarle a L4menora— que esta siesta me atrapó Carlitos, porque Carlitos siempre me atrapa, y lo estuve escuchando y viendo en esa paginilla que se parece a una cajita de Pandora en la que alcanza con poner un titulito y ¡eureka! Ahí lo tenés.

Decía que después de la siesta atrapada por la imagen sonora de Carlitos pasaron horas y miles de pensamientos y es cierto, ‘tengo una ansiedad como de año nuevo’ pero ese es ótro tema. La primera vez que oí hablar de Carlitos —ese querido tocayo— fue por el escándalo que armó mi bisabuela, la mama yila, porque el noticiero lo mostraba a él tan de pantalones por debajo de la rodilla, tan mostrando el culo. Qué lindo, ese despojo televisivo. Recuerdo que me reí y muchos días después mi bisabuela acotó que ‘encima de bajarse los pantalones en público y en televisión ese hombre tiene el bigote de dos colores’

Lo cierto es que hoy después de ser un poco Peperina, un poco Adela, después de comerme la ruta del tentempié, de demoler hoteles, de esperar en terminales, sigo escuchando a Carlitos porque si Luis me dicta las abstracciones poéticas más elevadas que pude escuchar, Carlitos me describe la tremenda realidad de poner en carne propia un mundo de sentencias. Si tuviera que decir cuál es la canción que más me conmueve, de seguro no podría. Pero, si pienso rápidamente diría que ‘Transformación’ es impagable. Claro, fue tema de Serú, pero la reversión que está en Kill Gil es atormentadoramente dulce.

A la ‘transformación’ pueden buscarla ustedes, yo les dejo la letra de la que me encantaría entonar blanda y plácida en este preciso momento:

Ey! ey ey!
no me mires desde el puente
Ey! ya volverás a mi.
Ey! nuestro amor es diferente,
ey! ya volverás aquí.

Cuando el amor se va,
viene King Kong
te rescata y sos feliz.
Cuando el amor está,
ni lo mirás
Bailas y te reís.

Ey! ya no excuses en tus muertes
Ey! ya volverás a mi.

Cuando el amor se va,
no lo esperés
andate y mata a un gil.
Cuando el amor esté,
(aunque no esté)
me está mirando a mi.

Ey!... ey!
King Kong estuvo aquí.

La Rehén o La Novia, Kill Gil, Charly García

miércoles, 21 de octubre de 2009

Hoy No Es Día Inteligente...

Me decido a tararearte todo lo que se te extraña
desde el siglo en que partiste hasta el largo día de hoy.
Me acompaño de guitarra porque yo no sé de cartas
y, además, ya tú conoces que ella va donde yo voy.

Lo único que me consuela es que uso dos almohadas
y que ya no me torturo cuando te hago trasnochar.
Otro alivio es que en su árbol los pajaritos de alba
siguen ensayando el coro con que te bienvenirán.

El teléfono persiste en coleccionar absurdos.
Embromarme sigue siendo un deporte universal.
Y la puerta está comida donde la ha golpeado el mundo
—cuando menos una buena parte de la humanidad—.

El cine de enamorados tuvo un par de buenas pistas,
nuestro cabaret privado sigue activo por su bar.
Se nos sigue desangrando la llave de la cocina
y yo sigo sin canciones, habiendo necesidad.

Pueden ser casualidades u otras rarezas que pasan,
pero donde quiera que ando todo me conduce a ti.
Especialmente la casa me resulta insoportable
cuando desde sus rincones te abalanzas sobre mí.

No exagero si te cuento que le hablo a tu fantasma,
que le solicito agua y hasta el buche de café.
En días graves le he pedido masajes para mi espalda
(los peores ni te cuento, porque no vas a creer).


Hay días que en tu sacrificio acaricio tu fantasma,
pero donde iba el delirio no oigo tu respiración.
Siempre termino en lo mismo: asesino tu fantasma
y la diana me sorprende recostado en el balcón.

Ya no sé si lo que digo realmente nos hace falta.
Hoy no es día inteligente y no sé ir más allá.
Pero cuando puedas vuelve porque acecha tu fantasma
jugando a las escondidas y yo estoy muy viejo ya.


Tu Fantasma, Silvio Rodríguez, 1983

http://www.youtube.com/watch?v=IKTpCdvBJzM&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=IKTpCdvBJzM&feature=related

martes, 13 de octubre de 2009

13 de martes

Llegó cuando estaba el arroz en plena cocción. Siempre llega cuando la comida ‘está por estar’. Me preguntó por los gatos y por la lluvia. Me preguntó por el contenido del sillón de la sala. Me preguntó cuánto faltaba para comer. A casi todo respondí: ‘ya está por estar’. Había sido el cumpleaños de Mercado. Había sido la visita y el vino. Y después no sé, siempre es no sé. Silencio. Tarada. No, loca. Bueno, da lo mismo. Alguien odiaba a alguien más el pasado fin de semana. Alguien lloraba con los ojos para adentro. Botellas fueron descorchadas, destapadas, rotas, bebidas, tiradas. Loca. Cuando llegaste todo estaba tranquilo ¿Y entonces? Y entonces, nada, ya está por estar. Todo tanto tarda y entre tanto tiene triste y torcido el ánimo… ¿Y vos? Tarada. Más o menos el arroz, che. Jodete. Te quiero y sí, feo mismo el arroz. Después de llover tanto salió el sol pero mejor quedarse dentro. Loca. Las novelas de la siesta que pasan en canal 7 generan violencia familiar y además tienen alto contenido eróstiko (sí, ‘eróstiko’…) que perturba las mentes de los televidentes. Loca. Qué estará pasando por su cabeza… Los amigos se perturban y se masturban, las amigas también. Y vos. Yo. Loca. ¿Por qué? Porque sí. Porque es 13 de martes y es de día y hay dolores que matan y hay matones que duelen. Pero bueno. Loca. Más allá o más acá de todo eso está el amor. Que también ‘ya está por estar’. Y es 13 de martes. Y no te cases ni te embarques sobre todo si no está, si está por estar. Loca. No es bueno casarse ni embarcarse. Ni en 13, ni en martes, ni en jueves. Casi nunca en realidad. Pero mejor sí. Casate y embarcate y ‘bancate ese defecto’. Loca. Porque es 13 de martes y parece que fue ayer. ¡Tarada, fue ayer! Y hoy es 13 de martes y todo está bien.