Mostrando las entradas con la etiqueta Incapacidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Incapacidades. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de septiembre de 2016

Hechos luctuosos

Perderse el cabello del cepillo para el cabello.

Desaparición de uno
de los elementos
de un conjunto
de dos elementos.



domingo, 4 de septiembre de 2016

56


Será que la tierra me llama
con tanta gana y requerimiento
que cada cuatro pasos en dos voy
cayendo
de traste, de panza, de costado
hacia todos los laterales del cuerpo
cada cuatro en dos
será que la tierra me llama
o padezco del mágico don
de verlo todo mejor desde el
suelo.

lunes, 2 de enero de 2012

Mejor Dormir Entonces

Sí, claro.
Pero fijate que añonuevo apareció por casa bastante antes que ayer,
bastante antes que hoy, que es 2, creo, dosdelmés, amaneciendo.

Escribí muchas cosas sobre muchas palabras y las compartí con algunas personas,
unas cuantas, sí, no fueron taaaan pocas, pocas es decir menos de cincuenta, ergo,
compartí palabras con, a ver, ponedle cien, ciento veinte. Personas.

Fumo un cigarrillo más y leo un mensaje en el celular.

Intervalo.

'Oh, palabra que cesa...'

La putaqueloparió a lo insostenible del lenguaje.
Error humano, sin dudas, no el lenguaje, sino la idea -estúpida, sonsa- de querer cubrir
innecesariamente las bolas y las conchas del instinto con palabras como tales.

Joder con descripciones rígidas, joder con dogmas de lo sensorialmente insostenible,
evitar y empalidecer la humanidad,
humildemente no, no me asiento en éso.
No puedo más la óptica precisa, justa 'porquesí',
porque así TEENSEÑARON.

En algún momento menos consecuente tendría la delicadeza de  escribir
que es un momento en el que algo que sentí venir, no sólo vino sino que se estrelló.
Lectura retrasada del sueño recurrente.

Empeño posibles sintagmas.
Me esmero en inteminables paradigmas.

Lo que digo es que es una pena fantástica
haber llegado toda honestidad hasta el paisaje
y que el paisaje se diluya
por inconsistencia del suelo.

(pobre)

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nadie para juzgarte

una caminadita hacia adelante, las puntas de los pies parecen firmes pero
vuelve una, vuelve la otra
balance

o
encajo y relajo
respiro y pienso
en esas dos frases extremo que escuché hablar con las consonantes tan bien colocadas
con las vocales tan bien moduladas...

recordé episodios del verano cuando lloré a mi perra muerta y me fui
de un momento hacia otro momento siguiente, muy siguiente, me fui;
recordé su rostro entendiendo que no había demasiado más para aclarar
nuestras caras de todoclaro
hinchadas
recuerdo el dolor de la partida de mi perra,
negra,
mi perra con el nombre que inicia con /pe/...

Esta despedida no debiera dolerme tanto como cada una de las despedidas previas en las que me embarqué, por puro apasionada de los barcos hechos a medida de glaciares, por puro creída én [sí, el acento es mío]...
No debiera dolerme como un balde de pintura de muchos litros, lleno de muchos litros de pintura, sobre el pecho, apoyado, que al minuto 5 te molesta un poco pero después de casi asfixiarte en el minuto 16 ya te empieza a gustar en el minuto 17, de un momento a otro momento siguiente, no debiera dolerme así.

Ya nos despedimos muchas veces. Yo, me despedí muchas veces. Yo, té despedí muchas veces. Material reciclable -me pregunto-, tan bulliciosamente estable y tan perfectamente descentrado, jodido porque alguna patadita de sinquerér lo desacomodó, no por motus propio, claro que no, fue algo extraño, fue algo ajeno lo que lo estropeó y así, siempre el afuera es tan peormente culpable de la despedida y no sólo de ella sino también de la reincidencia de ella tanto así que las bienvenidas fueron celebradas desde uno sólo de los dos parlantes del estereo. La bienvenida siempre significó para vos una fiesta en la que yo practicaba mis mejores colores. Mis mejores colores.
Esta mancha en la que te atreviste -no sé si por costumbre, por miedo a que te salpique, por demencia o por descuido- a poner los dedos para fundir [acá ya no caben consideraciones diferenciales de tono y color, acá la mancha enrosca lo radiante del caso] para desmembrar mi paleta de colores, esta mancha es el color de la équis despedida que ensayo para mí misma, con palabras que sé que sólo yo comprendo, esta mancha.


No tendría por qué haber explicado que lo sensible no me describe en un único momento, que mi sensible es tan igual que yo, todo el tiempo, me es, no es que se me escape. ¿Qué parte se ensuciaba?


Tuve que colocarme
en el mismo lugar que vos
para poder entender al sentir
muchas cosas que hoy
preferiría no haber sentido.


Pero, sentí.


Ignoro los extraños mecanismos tuyos
para procesar la información que te llega de afuera
ignoro cuál tamiz mental troca lo externo como motor de períodos de fuga
de fuga de conciencia
de fuga de paciencia
de fuga de arrorómi
niño.

Dormís dentro de una cuna sobre la que cualquier juicio caería filoso.

Ahora hay nadie para juzgarte.
Ahora hay nadie para entender
que tu miedo feroz
te vuelve trampa.

Tu corazón es grande.
Pero,
tu ira malcurada tiene más fuerza
[bastante más],
es una espina clavada en la carne debajo de la uña del ego

una sangre de gota brota
casi esférica y estalla en el aire...



un momento hacia otro momento
se me hace mancha contra el piso.



Nadie te juzga. Es que ahora, hay nadie.


Alegría.



fotomía
'Ahí está la cosa'

sábado, 15 de enero de 2011

Lo inevitable...

Llorar sobre la leche derramada es tan estéril como no hacer lo
 que se debía en el momento oportuno, antes de que el líquido
cayera.

martes, 14 de diciembre de 2010

Lo roto

recuerdo la forma de mirar

a la cara
después de...
después de...

me da terror
mirar así
-alguna vez así-
de nuevo

es un frío horrible

tanto sin hablar
tanto tan profundo todo,
a pesar de que lo último fue
lo más real de los casos

cuando me sequé
lo rompí

hasta casi
lo rompí

lo golpeó
la diferencia en la mirada
esa mirada de después

jesús
es horrible

la mía
-digo-
lamía

sería el polo opuesto
la dilatación pupilar

seco
tan
que no sé si pueda
romperlo

es como preguntar
por qué se vuelve
después de lo roto
-cómo se vuelve de lo roto-

la primera vez que te vi llorar
desconsoladamente llorar
no
no lloramos así

no nos rompemos
así
muchas veces

no


y no podemos explicar
por qué
¿o sí?

¿hay explicación lógica?

-es la idea revuelta en la cabeza-

¿reordenamos la sintaxis?
¿cuál es la explicación?

cuál sería el texto
adecuado y correcto...

palabras
aromas construidos con letras chiquititas

nos perfumamos con todas esas
palabras chiquititas

aromitas

cuando nos tenemos que bañar
cuando nos bañamos
tenemos que rearmar los aromitas
con esas mismas palabritas
chiquititas, para que huela a dulce

a dulce

y cuando ya no huele bien la cosa de tanto rearmar
las mismas palabras chiquititas
se vuelven palabras un poco más grandes y ordenadas
palabras normales

normalizadas

lo más parecido al veneno
a la palabra veneno
que aun escrita en chiquitita

apesta

 
me habías mirado a los ojos
y yo comencé a leerme a mí
desde ese lugar

no


no lloramos así
no nos rompemos
así
muchas veces

no te pregunto por qué volviste
tengo que curarme de eso


para no estar triste
pero sobre todo
para no odiarte

-¿o morir en el intento?-.

viernes, 2 de abril de 2010

Capciosa incapacidad justificada por lo no visto y solución a la causa de la misma

No sé ni cómo poner el dedo para que no me moleste la uña…

— … [¿¡!?]

Pasa que vos no viste que trataba de ubicar mi dedo en el traste.

     Acto seguido, le pasé un alicate.

........................

Alicate: cortauñas

jueves, 25 de febrero de 2010

Otra Incapacidad

Soy absolutamente incapaz de tomar tu silencio como una discusión, ergo, soy incapaz también de buscar -ahora- una excusa para romper el silencio.

lunes, 15 de febrero de 2010

Hasta que caiga un jamás entre todos los por siempre

Ando lectureando un poco, y como encuentro ideas más felizmente expresadas que las mías, las transcribo.
El siguiente fragmento de poema lo saqué de un blog 'Gioconda de Cabotaje' debido a la incapacidad de adquirir un ejemplar del ya nunca reeditado libro de Francisco Bochatón, 'Libertades Pequeñas'...


rescatame del sentir
del fuego en avalancha
pero no vengas con plumas
ni deseos intranquilos
que de repente puedo
morirme en puerta
y arrodillarme a pedir por un descanso

no vengas con tus ganas de encantarme
ni con tus "sólo amor profundo"
porque puedo
vigilar el sol por siempre
y esperar otro paraje
hasta que caiga un jamás
entre todos los por siempre.

sábado, 6 de febrero de 2010

ando yo una y no muero

"Si fue así, por qué de vos no morí,
por qué de las cosas, vivas, no me fui,
y ando, hablo, muerdo, escribo, estoy,
estoy como una, y sola, y estoy viva,
y dicen que yo, creen que yo,

por qué si ahora con eso te vas
y de esta noche le llevás las noches
a otra que es otra y dueña del mundo
donde sí hay vos que abre y florece,
por qué, me digo, ando yo una y no muero."

Ana Becciu, La visita y otros libros



Foto: 'Noche'

lunes, 4 de enero de 2010

Historias de Terror

Hablábamos de la soledad, de los refugios, del mundo en crisis y de la crisis del mundo, de la decadencia de las instituciones. Pasamos largas horas de nuestras vidas purgando pasiones inequívocas como dardos lanzados a un blanco inexistente. Hablábamos de las ganas de hacer cosas, de las dificultades, de los retazos del amor después de la vendimia.

No sé por qué pasamos tantas horas hablando de utópicos proyectos que más utópicos se volvían mientras más sentados permanecíamos tratando de justificar un espacio y un tiempo que se alargaba como un chicle.
Supongo que la única intención era permanecer así: cerca, juntos, rozando los cuerpos, y supongo que por eso largar tantas palabras casi normalmente conexas y en aparente filosofía era la forma más sana que teníamos de acariciarnos sin poner una sola manita de uno encima del cuerpito del otro. Notábamos la estática, los cabellos erizados, los focos titilantes. ‘Algo pasa acá, hay demasiada energía’. Y seguía corriendo ese inventito llamado reloj sus números brutales.


Una de esas tantas noches en las que nos juntábamos a hacer del tiempo un lugar maravilloso buscamos un video en esa página de la red que casi todos los que saben leer conocen. Yo, criticona, criticaba lo que veía y escuchaba al mismo tiempo. Una especie de vieoclip que chorreaba melasa de las más pesadas, una melodía arrastrada y una letra que recitaba cosas que no se podían creer, pero que no se podían creer de lo cursi… Él, sentado a mi izquierda, después de escucharme soltó una frase: ‘La gente ya no cree en las canciones de amor’.

Palidecí. Me callé porque me sentí en ese momento la mujer más mala del mundo. Puse de nuevo el videito. Y después de encender un cigarrillo me solté y discurrí:
- A vos te parece que la gente no cree en las canciones de amor?
- Vos misma estás criticando esta canción que habla del amor…
- … (encendió un cigarrillo)
- A ver… No me parece que critico la canción de amor… Esta canción, particularmente, me parece muy alejada del amor…
- Pero si habla de lo que el chico siente por la chica…
- Sí, algo de eso hay. Escuchála sin mirarlo. Ahora, mirálo sin escuchar. ¿Ves?
- mmmm
- Apunto a la idea de que la actitud no es una actitud amorosa. Cómo no voy a creer en las canciones de amor?! ¡¿Cómo la gente no va a creer en las canciones de amor?! Escuchálo a Charly… ¿No son todas sus canciones, canciones de amor?
- Vos querés decir que el amor no depende de lo directo que sea al decir lo que le pasa…
- Claro que el amor no tiene que ver con eso…
- mmmm
- …

Creo que vimos cuatro o cinco veces el mismo video y cada uno volvió a encender un cigarrillo para cerrar las bocas.

martes, 22 de diciembre de 2009

Lluvia

Ayer fue de tarde el agua no tan mansa que nos cayó y nada más podía verte caminar a pasos casi largos, medio corriendo medio detenido, vigilando un andar que era más el mío que el tuyo y que al mismo tiempo era tu andar el motivo de mi concentración.

Mi norte caminando a casa, ese lugar móvil en el que confluyen todos los lugares donde yo quisiera estar, pasear y quedarme a vivir y a morir.

No sé porqué todavía me voy de pensamientos y el tiempo es una aguja que me pincha despacito en los talones de la miseria cuando te vas.

No sé por qué a pesar de todo nace la angustia de pensar que cada nueva vez pueda ser la última vez. Y así.

Te dejo venir y yo me voy. Te dejo venir cuando venís y yo me voy, siempre. Tanto que ya estoy dudando de que sea yo la que te espanta cuando de verdad lo único que quiero es que te quedes.


sábado, 19 de diciembre de 2009

Por qué?

Si yo pudiera decirte que es tan linda esa mañana con tu cara apenas refilando el sol, tu pelo… si yo pudiera decirte que no soy capaz de describir tu espalda y no sólo tu espalda con sus lunares equidistantes, también la sensación de mis manos en tu espalda, tan cuerpo tan trigo, tan manos mías pasando su redonda superficie sobre ese mar de miel que se montó sobre un esbozo de torso masculino…

No puedo. Nada es suficiente para decir o describir eso. Lo admito.

Creo que es por esa incapacidad por la que escribo a menudo frases tontas y difusas, para ir llenando de cosas absurdas todo ese vacío que fue el amor que te tuve, al que tampoco puedo describir.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Incapacidades

I

Después de casi asesinar a la heladera estuve meditando largo —no sin previa ejercitación— y llegué a la conclusión de que soy completamente incapaz de lamerme el codo.

-------------------------



-----------------------
Amudsen, GRACIAS!

Casta Rayada, BIENVENIDA!

Dagazul, algo sé, todo, menos la paciencia!

Candelaria On Fire, CEER Y CRECER, Eureka!

miércoles, 28 de octubre de 2009

AL CARAJO CON LO CORRECTO

EJEMPLO1: ‘El error (in)común(ication)’

Te quiero—, dije.
— ...
Te digo que TE QUIERO-, repetí.
¿Eh?
¡¿Eh?!
— ...
Que... ¡te quiero!—, reincidí (a gritos)
Ah.
¡¿'Ah'?!
— ...
¡Uf!
— ...

Error es la eterna reincidencia.
Los reincidentes erramos por motus propio.
Llámesenos también recayentes.


EJEMPLO 2: ‘Silogismo’

Errar es reincidir
Reincidir es recaer
Recaer es errar

Errar es errar


EJEMPLO 3: ‘Errar es errar y es humano (expiación del motus propio)’

Resáltase aquí la importancia de observar y señalar el error ajeno para no pecar —ya que una de las formas del error humano es el pecado— de erráticos o re-errativos reiterantes —“errar como yerra el otro”— puesto que no hay mayor satisfacción que la de errar por los propios medios —o miedos—, errar original y brutalmente.

************************************

“En cada falla habrás dejado un pedacito de terror
Y continuamos lamentándonos del error.”
ERROR, Carajo



********************************

Sergei Amudsen: GRACIAS. [SNM!]
...
Anónim@: Yo también te amo. Respecto a ‘todos los que te comiste’, he de ratificar que ‘habrán’ sido bien lemmmdos. Voy por la teoría de ‘La Bondad y Lindura de Todo Canelón’ y reitero, yo también te amo.
...
DagAzul: ‘y no fijarme en él y en su manera de actuar’?
...
Portal Galáctico dijo: ‘Deixa acontecer naturalmente/Eu não quero ver você chorar/DEIXA QUE O AMOR ENCONTRE A GENTE/nosso caso vai eterniza...’

Entonaba esta canción en Sábado y Sábado me cambió la cambió por ‘VOCE ESTA COLHIENDO O QUE VOCE PLANTO’. Dudo. Pero voy a seguir seu consejo.
...
nacho: sos Domingo o sos nacho? Me da pánico la esquizofrenia. ¿Qué? ¿Quién escribió esto? ¿Fui yo? ¡¿Eh?! ¡Si yo no dije nada!... ¿O sí?...



carpe videm