La seguridad de la virtualidad
desaloja la posibilidad de encuentro
a estados irreales.
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lunes, 12 de septiembre de 2016
miércoles, 8 de febrero de 2012
Un ícono francés...
que me guiña el ojo
-no repares en preguntarme cuál
(ni cual francés (no preguntes) ni cuál ojo)-
se aparece ninja en la ventana
(no preguntes (basta de preguntas) lo mismo)...
Digo que es un poco él y un poco su perfume dice
que es un poco su perfume y un poco él
(tierra húmeda que se clava en el paladar
que agita a la lengua que evoca saliva
que dice y dice y en decir se evade del deseo (de clavarse en tierra,
más de la que se clava en el paladar) o
(estaba ensayando (formas de entender) dichos y
entredichos) y pum pun pum...)
taquicardia la respuesta.
que me guiña el ojo, dije,
no importa cuál
importa que me gusta.
-no repares en preguntarme cuál
(ni cual francés (no preguntes) ni cuál ojo)-
se aparece ninja en la ventana
(no preguntes (basta de preguntas) lo mismo)...
Digo que es un poco él y un poco su perfume dice
que es un poco su perfume y un poco él
(tierra húmeda que se clava en el paladar
que agita a la lengua que evoca saliva
que dice y dice y en decir se evade del deseo (de clavarse en tierra,
más de la que se clava en el paladar) o
(estaba ensayando (formas de entender) dichos y
entredichos) y pum pun pum...)
taquicardia la respuesta.
que me guiña el ojo, dije,
no importa cuál
importa que me gusta.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Yo también estoy a merced.
Posadas, diciembre de 2011
Anda caminando despacito. Siento que todo le duele. Todo el cuerpo.
Escribo para la redención de su cuerpo.
Me sigue. Yo lo sigo. Con la vista y con el cuerpo.
Nos amamos tanto, corazón.
Corazón con corazón
viaje al reino de la ternura.
Fiesta del tacto de tu pelo
sobre mí.
Quisiera ejercer el suficiente poder para pedirte que no me dejes, que no te retires, pero lo que vamos entendiendo, vos y yo, es que no tengo semejante poder para realizarlo. Esa es la parte inevitable de este viaje.
Te veo casi quieto, reposando tu cuerpo sobre los sitios compartidos. Te observo. Con amor y aceptación, te observo. Nos estamos acompañando, ahora.
Practicar la lectura de qué es lo que debiera hacer ahora, conciencia afuera, con tanta ciencia afuera diluyéndose en discursos metódicos, lejanos, mientras vos y yo repasamos los rincones de esta cosa de concreto que convertimos en Nuestra Casa. Complejo de Amor que compartimos.
Está por llover. Después de buscarme y de tomarte el agua de la jarra del tereré de Mamita salieste a mirar el patio.
Desde acá te miro. Sigo mirándote y conectándome con tu respiración.
Soy humanamente consciente de que este encuentro te privó de la posibilidad de otro mundo. Pero cada vez que te avalanzás sobre mí con tu acto tremendo de todoamor, sé, que este mundito conocido nuestro es el mejor lugar, la mejor opción, el sitio correcto para la expresión de nuestras bellas y mágicas traducciones.
Yo también estoy a merced, Zapirón.
Gracias por aceptarme; acompañándonos siempre.
----
De unos días antes de volverme un poco gato.
Lo suelto para que abra el plexo mientras voy
encontrando una nueva forma para mi Relato.
Alegría.
. . . . . . . . . .
'Adentro tuyo es único'
Amor Amarillo
mi amor es real
me vuelvo a quedar a merced.
Ey ey ey a merced
historias de sal
me vuelven a dejar a merced
Tomar la dosis y levitar
atado a tu belleza inconsciente
que mece mi espíritu y cuelga...
Ey ey ey a merced
te escucho soñar
me vuelvo a quedar a merced
Casi quiero que te despiertes
y es porque
podrías sonreir de verme flotar...
Ey ey ey a merced
mi amor es real
me vuelvo a quedar a merced.
Letra y música: Gustavo Cerati
jueves, 14 de julio de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
Reincidencia de noche más larga
Al Santo
Apareciéndome siempre y
cada vez
un oro de enredo en mis cabellos
una pregunta
siempre
desde entonces que apareciéndome
te doy a elegir te
entrego mi encanto a cambio del
desechizo
o hechizo
- a elección-
siempre que desde
entonces
te doy a elegir me
guardo las casi
palabras mágicas
obedeciendo al ausente
que no escapa
de tu boca.
domingo, 8 de mayo de 2011
(siempre un deseo)
Y entonces, eso que procurábamos mantener,
el hilo, la vigilia, la paciencia, el amor radical,
la benevolencia.
Entonces, eso que intentábamos masticar en el irse de los días,
cuotas de mansedumbre en la mancha amplia y despiadada del insomnio.
Eso. Un agradecimiento solemne y soberano a un creador de todo cuanto ocurre afuera
(una voz imaginada desde siempre), una dosis de falsas armonías para suplantar el encierro de un abismo creciente,
multiplicante.
Ya no sé si crea que eso merezca realmente tanto esfuerzo.
Ningún esfuerzo, en ninguna parte.
Andar para no ceder, hablar para desentender en vez de acomodar.
Hoy, lo-que-no-está, es una sombra inmensa que se desmantela sobre mi cuerpo.
En la víspera cerré los ojos y el olor de todas las cosas conocidas se metió por mi nariz,
se me enredó en el deseo de comulgar con el más antiguo de los dioses,
deseo de ver el principio y de poder tomar nota del error.
Tu olor, las cosas, el dolor, el mundo...
No creo, realmente, no creo que sea necesario.
La domesticación y la lengua han vinculado nuestras extremidades de un modo extraño,
tanto, que lo extraño y el duelo son una constante.
Revuelta sábana dominical y sola.
Estas cosas de la actividad humana
rascándome la espalda de la paciencia a dos voces, a cuatro manos
(siempre un deseo),
pero,
sigue siendo la acotación simple y trasnochada:
un despertar con la sensación de algo que no pasó. Éso.
Con los ojos puestos en lo presente invoco un nombre rotundo en nombre de la ausencia.
De tu ausencia. De todas las ausencias. Todo lo ajeno sigue desmoronándose sobre mí.
No soy capaz de reconstruir el mundo. Pongo empeño en el modo de tolerarlo. Y me relajo.
Y entonces, la soledad más sola y más nombrada, a veces mal,
a veces tan mal nombrada la pobre, se planta de cuatro patas en
el suelo y acaricia mis piernas con su cola suave de gato ciego.
Y entonces el día comienza.
Y entonces, éso.
Alegría.
el hilo, la vigilia, la paciencia, el amor radical,
la benevolencia.
Entonces, eso que intentábamos masticar en el irse de los días,
cuotas de mansedumbre en la mancha amplia y despiadada del insomnio.
Eso. Un agradecimiento solemne y soberano a un creador de todo cuanto ocurre afuera
(una voz imaginada desde siempre), una dosis de falsas armonías para suplantar el encierro de un abismo creciente,
multiplicante.
Ya no sé si crea que eso merezca realmente tanto esfuerzo.
Ningún esfuerzo, en ninguna parte.
Andar para no ceder, hablar para desentender en vez de acomodar.
Hoy, lo-que-no-está, es una sombra inmensa que se desmantela sobre mi cuerpo.
En la víspera cerré los ojos y el olor de todas las cosas conocidas se metió por mi nariz,
se me enredó en el deseo de comulgar con el más antiguo de los dioses,
deseo de ver el principio y de poder tomar nota del error.
Tu olor, las cosas, el dolor, el mundo...
No creo, realmente, no creo que sea necesario.
La domesticación y la lengua han vinculado nuestras extremidades de un modo extraño,
tanto, que lo extraño y el duelo son una constante.
Revuelta sábana dominical y sola.
Estas cosas de la actividad humana
rascándome la espalda de la paciencia a dos voces, a cuatro manos
(siempre un deseo),
pero,
sigue siendo la acotación simple y trasnochada:
un despertar con la sensación de algo que no pasó. Éso.
Con los ojos puestos en lo presente invoco un nombre rotundo en nombre de la ausencia.
De tu ausencia. De todas las ausencias. Todo lo ajeno sigue desmoronándose sobre mí.
No soy capaz de reconstruir el mundo. Pongo empeño en el modo de tolerarlo. Y me relajo.
Y entonces, la soledad más sola y más nombrada, a veces mal,
a veces tan mal nombrada la pobre, se planta de cuatro patas en
el suelo y acaricia mis piernas con su cola suave de gato ciego.
Y entonces el día comienza.
Y entonces, éso.
Alegría.
jueves, 24 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
No me afecta, no me afecta, no me afecta.
(para leer en tono grave)
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martes, 14 de diciembre de 2010
Lo roto
recuerdo la forma de mirar
a la cara
después de...
después de...
me da terror
mirar así
-alguna vez así-
de nuevo
es un frío horrible
tanto sin hablar
tanto tan profundo todo,
a pesar de que lo último fue
lo más real de los casos
cuando me sequé
lo rompí
hasta casi
lo rompí
lo golpeó
la diferencia en la mirada
esa mirada de después
jesús
es horrible
la mía
-digo-
lamía
sería el polo opuesto
la dilatación pupilar
seco
tan
que no sé si pueda
romperlo
es como preguntar
por qué se vuelve
después de lo roto
-cómo se vuelve de lo roto-
la primera vez que te vi llorar
desconsoladamente llorar
no
no lloramos así
no nos rompemos
así
muchas veces
no
y no podemos explicar
por qué
¿o sí?
¿hay explicación lógica?
-es la idea revuelta en la cabeza-
¿reordenamos la sintaxis?
¿cuál es la explicación?
cuál sería el texto
adecuado y correcto...
palabras
aromas construidos con letras chiquititas
nos perfumamos con todas esas
palabras chiquititas
aromitas
cuando nos tenemos que bañar
cuando nos bañamos
tenemos que rearmar los aromitas
con esas mismas palabritas
chiquititas, para que huela a dulce
a dulce
y cuando ya no huele bien la cosa de tanto rearmar
las mismas palabras chiquititas
se vuelven palabras un poco más grandes y ordenadas
palabras normales
normalizadas
lo más parecido al veneno
a la palabra veneno
que aun escrita en chiquitita
apesta
me habías mirado a los ojos
y yo comencé a leerme a mí
desde ese lugar
no
no lloramos así
no nos rompemos
así
muchas veces
no te pregunto por qué volviste
tengo que curarme de eso
para no estar triste
pero sobre todo
para no odiarte
-¿o morir en el intento?-.
a la cara
después de...
después de...
me da terror
mirar así
-alguna vez así-
de nuevo
es un frío horrible
tanto sin hablar
tanto tan profundo todo,
a pesar de que lo último fue
lo más real de los casos
cuando me sequé
lo rompí
hasta casi
lo rompí
lo golpeó
la diferencia en la mirada
esa mirada de después
jesús
es horrible
la mía
-digo-
lamía
sería el polo opuesto
la dilatación pupilar
seco
tan
que no sé si pueda
romperlo
es como preguntar
por qué se vuelve
después de lo roto
-cómo se vuelve de lo roto-
la primera vez que te vi llorar
desconsoladamente llorar
no
no lloramos así
no nos rompemos
así
muchas veces
no
y no podemos explicar
por qué
¿o sí?
¿hay explicación lógica?
-es la idea revuelta en la cabeza-
¿reordenamos la sintaxis?
¿cuál es la explicación?
cuál sería el texto
adecuado y correcto...
palabras
aromas construidos con letras chiquititas
nos perfumamos con todas esas
palabras chiquititas
aromitas
cuando nos tenemos que bañar
cuando nos bañamos
tenemos que rearmar los aromitas
con esas mismas palabritas
chiquititas, para que huela a dulce
a dulce
y cuando ya no huele bien la cosa de tanto rearmar
las mismas palabras chiquititas
se vuelven palabras un poco más grandes y ordenadas
palabras normales
normalizadas
lo más parecido al veneno
a la palabra veneno
que aun escrita en chiquitita
apesta
me habías mirado a los ojos
y yo comencé a leerme a mí
desde ese lugar
no
no lloramos así
no nos rompemos
así
muchas veces
no te pregunto por qué volviste
tengo que curarme de eso
para no estar triste
pero sobre todo
para no odiarte
-¿o morir en el intento?-.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Hallazgos de hoy
Todavía queda un poco
importante
verlo
poco pero
algo.
Un núcleo
hay que salirlo
está en la garganta
ahí
justo ahí
como dos dedos poderosos
presionando
en la mitad de
tu cuello.
No
todavía no es respirar
todavía queda un poco
todavía
de
presión
y todavía no
no es respirar
todavía.
importante
verlo
poco pero
algo.
Un núcleo
hay que salirlo
está en la garganta
ahí
justo ahí
como dos dedos poderosos
presionando
en la mitad de
tu cuello.
No
todavía no es respirar
todavía queda un poco
todavía
de
presión
y todavía no
no es respirar
todavía.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Por qué?
Si yo pudiera decirte que es tan linda esa mañana con tu cara apenas refilando el sol, tu pelo… si yo pudiera decirte que no soy capaz de describir tu espalda y no sólo tu espalda con sus lunares equidistantes, también la sensación de mis manos en tu espalda, tan cuerpo tan trigo, tan manos mías pasando su redonda superficie sobre ese mar de miel que se montó sobre un esbozo de torso masculino…
No puedo. Nada es suficiente para decir o describir eso. Lo admito.
Creo que es por esa incapacidad por la que escribo a menudo frases tontas y difusas, para ir llenando de cosas absurdas todo ese vacío que fue el amor que te tuve, al que tampoco puedo describir.
No puedo. Nada es suficiente para decir o describir eso. Lo admito.
Creo que es por esa incapacidad por la que escribo a menudo frases tontas y difusas, para ir llenando de cosas absurdas todo ese vacío que fue el amor que te tuve, al que tampoco puedo describir.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Irreversiblemente, así
Cuando nos disfrazamos de algo para hacer el bien a otra persona y dejamos de lado nuestro propio bien a veces todo duele menos hasta que la rutina nos tira en la cara todo lo que no hicimos o dejamos de hacer por nosotros y ahí la puta soledad y los putos y horribles abismos y el puto llanto que no es puro llanto, como quisiera Oliverio.
Por eso ahora lloro, pero lo lloro todo a lágrima viva...
Quitarse el disfraz duele pero hay dolores que unen para siempre. Unen tanto como el amor. Y a vos me unen las dos cosas, irreversiblemente.
Yo soy esa malvada persona que va a estar siempre como una torpe sombra de palabras dichas y no dichas, aunque sea para hacerte rabiar o
para rasparte un poco las rodillas del ego
para abrazarte el poeta
para echarte sal y chimi churri
para mirarte con pestañas pintadas
para llevarte por los malos senderos del vicio
para poner en tus ojos versos de quinta
para cantarte una canción con sabor a cigarrillo
para cantarte
para cantarte
para cantarte...
Por eso ahora lloro, pero lo lloro todo a lágrima viva...
Quitarse el disfraz duele pero hay dolores que unen para siempre. Unen tanto como el amor. Y a vos me unen las dos cosas, irreversiblemente.
Yo soy esa malvada persona que va a estar siempre como una torpe sombra de palabras dichas y no dichas, aunque sea para hacerte rabiar o
para rasparte un poco las rodillas del ego
para abrazarte el poeta
para echarte sal y chimi churri
para mirarte con pestañas pintadas
para llevarte por los malos senderos del vicio
para poner en tus ojos versos de quinta
para cantarte una canción con sabor a cigarrillo
para cantarte
para cantarte
para cantarte...
lunes, 9 de noviembre de 2009
Alarma del Zorro
—¡Estoy rodeado!—, gritó el zorro
Mientras, una legión de principitos (cada uno con una rosa en la mano) se aproximaba a la madriguera.
------------
Candelaria On FIRE: rubio de pelo largo???? Mmmm… me suena eeeee
H.L.: Candelaria On FIRE voy a tomarme el atrevimiento de llamarle ‘Candela’, que es más lindo por diminutivo de lo que de todos modos arde como llamita… Querida Candela, ya Usted sabe que en estos casos de la poemaria cualquier relación con la vida real es, absolutamente cierta. No obstante, voy a decirle que en este caso específico, el rubio, no tenía cabello largo, es más, ‘el rubio’ ni siquiera se refiere a una persona sino a un coctail nuevo que nos andan repartiendo. Espero sus dudas y ese ‘sonar’ al respecto queden totalmente en silencio. Pienso que Usted es capaz de realizar una asociación de este tipo por andar escuchando canciones de vanguardia como ‘el extraño de pelo largo’… Por favor, renueve repertorio. El pabellón lo agradecerá (sobre todo a la hora del coctail)
Mis respetos.
Portalgalactico: “Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.”
H.L.: Como le decía a Alba, el Zorro era masoquista, sin dudas. Incitó a la domesticación no por alguna clase de amor o necesidad sino para alimentar el placer del propio sufrimiento. Animal enfermo. Disculpe la brevedad de la reflexión, es que ya están apagando las luces.
Buenas energías.
Kate Recíproco deseo. Saludo
////////////
ATENTI
Para Zorros y Principitos: video que expone un claro ejemplo de los efectos de la domesticación. Hay que andar con cuidado... Coctail!
IRONÍA: "piensa que es libre porque anda suelto
mientras arrastra la soga al cuello."
Mientras, una legión de principitos (cada uno con una rosa en la mano) se aproximaba a la madriguera.
------------
Alba. Creo querida Hermana, que todos, por temor, en algún momento actuamos como el Zorro , y nos convencemos que es así, porque si descubriéramos que fuimos domesticados huiríamos por el pánico, y vivimos a través de sus vidas para poder vivir la propia o para hipnotizarnos y olvidarnos de la nuestra.... Te quiero mucho. Besos
H.L: Creo a veces que es así, totalmente. Intuyo en el zorro cierto grado de masoquismo y un ‘quemeimportismo’ característico en el rubio personaje. Eso del pánico ante la certeza… es algo que vengo discutiendo con mis compañeros de sala en las últimas noches… el pánico… Y pensar que por el pánico ajeno estoy donde estoy. Ya le digo, ferviente masoquismo. ¡Menos mal que por acá solo estamos los que somos! Por lo menos, eso es lo que me dijeron... Abrazo.
Candelaria On FIRE: rubio de pelo largo???? Mmmm… me suena eeeee
H.L.: Candelaria On FIRE voy a tomarme el atrevimiento de llamarle ‘Candela’, que es más lindo por diminutivo de lo que de todos modos arde como llamita… Querida Candela, ya Usted sabe que en estos casos de la poemaria cualquier relación con la vida real es, absolutamente cierta. No obstante, voy a decirle que en este caso específico, el rubio, no tenía cabello largo, es más, ‘el rubio’ ni siquiera se refiere a una persona sino a un coctail nuevo que nos andan repartiendo. Espero sus dudas y ese ‘sonar’ al respecto queden totalmente en silencio. Pienso que Usted es capaz de realizar una asociación de este tipo por andar escuchando canciones de vanguardia como ‘el extraño de pelo largo’… Por favor, renueve repertorio. El pabellón lo agradecerá (sobre todo a la hora del coctail)
Mis respetos.
Portalgalactico: “Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.”
H.L.: Como le decía a Alba, el Zorro era masoquista, sin dudas. Incitó a la domesticación no por alguna clase de amor o necesidad sino para alimentar el placer del propio sufrimiento. Animal enfermo. Disculpe la brevedad de la reflexión, es que ya están apagando las luces.
Buenas energías.
Kate Recíproco deseo. Saludo
////////////
ATENTI
Para Zorros y Principitos: video que expone un claro ejemplo de los efectos de la domesticación. Hay que andar con cuidado... Coctail!
IRONÍA: "piensa que es libre porque anda suelto
mientras arrastra la soga al cuello."
viernes, 6 de noviembre de 2009
Ironía del Zorro
miércoles, 14 de octubre de 2009
Ocupaciones
Mucho tiempo de mi vida pasé planteando mi relación con los miembros de mi familia. Haciendo de padre o madre de su padre o madre, haciendo hermandad con sobrinostíos llegados en destiempos generacionales por alguna que otra beatitud reproductiva de los adultos mayores. Ocupaciones. Mucho tiempo de mi vida me desplacé, evidentemente, por uno u otro lugar ocupándome de otros y desocupándome de mí.
De algún extraño modo, cuando ya una cree que ha superado y ha definido o por lo menos sistematizado vínculos, las vueltas de la vida —o una rara motivación interna— te arrojan de nuevo al sitio del que saliste recayendo en la re-ocupación de lo que pensaste que habías desocupado. La diferencia es que una ya se conoce ese lugar y se puede admitir el rol y sostenerlo para beneficio ajeno, sobre todo para beneficio ajeno, y pasadas las circunstancias el ‘correrse’, el desocuparse tiene una lógica menos complicada o por lo menos más sapiente y menos dolorosa. La experiencia previa amortigua, eso lo sabe el cuero y el cuore de cada uno.
En estas cosas pensaba mientras rellenaba empanadas. La preparación de empanadas tuvo, en mi familia, una cosa histórica importante. Yo relleno, vos repulgás. Ataque de empanada que me encuentra a los 30 pensando en las veces que vi desde el borde de una mesa grande a mi bisabuela, a mi madre y a mis tías rellenando unas, repulgando otras. En aquel entonces yo no sabía qué lugar ocupaba, estaba simplemente en un borde de madera circular.
Me parece que por más que uno aprenda a correrse a tiempo de las ocupaciones que ha aprendido la cotidianeidad te vuelve a poner en los mismos lugares. Me parece que estar al borde de la mesa circular. Supongo que eso mismo fue lo que hizo que a los 30 tomara la masa con la mano y enfrentara a la empanada. Creo que eso ya es un asumirse y un correrse un poquito más hacia un centro. Eso sí, del repulgue te encargás vos, porque en ese lugar no me siento para nada feliz. Trabajo en grupo, que le dicen. Yo me encargo del relleno y al boladito lo ponés vos. Eso para las empanadas, pero ¿quién te dice que no y a lo mejor alguna vez nos salimos de esta ciclotimia y nos corremos de la familiar tradición y ponemos un cartelito grande en la puerta de casa que diga: ‘Repulgamos canelones’?
De algún extraño modo, cuando ya una cree que ha superado y ha definido o por lo menos sistematizado vínculos, las vueltas de la vida —o una rara motivación interna— te arrojan de nuevo al sitio del que saliste recayendo en la re-ocupación de lo que pensaste que habías desocupado. La diferencia es que una ya se conoce ese lugar y se puede admitir el rol y sostenerlo para beneficio ajeno, sobre todo para beneficio ajeno, y pasadas las circunstancias el ‘correrse’, el desocuparse tiene una lógica menos complicada o por lo menos más sapiente y menos dolorosa. La experiencia previa amortigua, eso lo sabe el cuero y el cuore de cada uno.
En estas cosas pensaba mientras rellenaba empanadas. La preparación de empanadas tuvo, en mi familia, una cosa histórica importante. Yo relleno, vos repulgás. Ataque de empanada que me encuentra a los 30 pensando en las veces que vi desde el borde de una mesa grande a mi bisabuela, a mi madre y a mis tías rellenando unas, repulgando otras. En aquel entonces yo no sabía qué lugar ocupaba, estaba simplemente en un borde de madera circular.
Me parece que por más que uno aprenda a correrse a tiempo de las ocupaciones que ha aprendido la cotidianeidad te vuelve a poner en los mismos lugares. Me parece que estar al borde de la mesa circular. Supongo que eso mismo fue lo que hizo que a los 30 tomara la masa con la mano y enfrentara a la empanada. Creo que eso ya es un asumirse y un correrse un poquito más hacia un centro. Eso sí, del repulgue te encargás vos, porque en ese lugar no me siento para nada feliz. Trabajo en grupo, que le dicen. Yo me encargo del relleno y al boladito lo ponés vos. Eso para las empanadas, pero ¿quién te dice que no y a lo mejor alguna vez nos salimos de esta ciclotimia y nos corremos de la familiar tradición y ponemos un cartelito grande en la puerta de casa que diga: ‘Repulgamos canelones’?
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