Mostrando las entradas con la etiqueta 2009. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 2009. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de noviembre de 2009

Retrospectiva

Me acosté temprano anoche. Me levanté temprano esta mañana. Mientras desayunaba recordé haber soñado toda la noche con animales. No recuerdo qué animales, pero eran animales. Me di un baño necesario. Tomé mi mochila verde. Tomé la llave. Salí. Caminé hasta la casa 36 en busca de mi profesora, que precisamente llegaba en un remix -, para sorpresa mía, como si viniera a buscarme. Subí al auto.

La clase no comenzaba porque la puerta estaba cerrada. La Profesora siempre (siempre que llega temprano) se enoja si la puerta está cerrada porque "cómo que está cerrada la puerta, la puerta tiene que estar abierta, a estas horas de la mañana, y ¡qué pasa con la puerta!"... y yo, fumando y mirando el empedrado, a las 8:03 am, cantaba en mi mente "La puerta, che!", y sonreía. Sí sí.

Mañana de clase aburrida. Después de mañana nublada, mañana de sol. "Bajo por el ascensor..." Fuga rápida del aula que ya tenía la puerta abierta, a Dios gracias. Caminé hasta la Avenida Mitre. Seguí por San Lorenzo a contramano. Entré a la facultad, "Secretaría de extensión", cuya puerta, para mi sorpresa, estaba cerrada. Inútil golpear. Puerta cerrada. Salí de la facultad, otra vez a contramano, por la San Lorenzo.

Y mientras así mi cuerpo se movía, mi cabeza daba vueltas por quién sabe qué lugares. Portón de entrada, verde, cerrado. Tomo la llave. Portón que se abre y cuerpo que ingresa, jaula-hogar-jaula. Puerta de casa, cerrada. Ventana de casa, cerrada. Abro la puerta. Abro la ventana. Abro la mochila. Abro el paquete de puchos. Abro la heladera. (Tereré). Abro los ojos, de nuevo, los abro. Miro la casa. Abro la boca. La abro.

Tereré, cigarrillo, carpetas, mesa, The New Sapiron, celular sonando, tango sonando, Hermana sonando, Jayme sonando, portero sonando. Abro los ojos, de nuevo, los abro. Abro la boca. De nuevo. Como si nunca la hubiese abierto antes. Abro la boca y hablo. Y hablo. Y hablo. Y hablo. Tereré que se calienta, cigarrillo por tercera vez, carpetas, mesa, The New Sapiron mordiendo mantel, celular abandonado, tango concluido, Hermana escuchando, Jayme escuchando, portero olvidado (también). Abro los ojos con la boca abierta hablando, sigo hablando. Miro hacia el patio: Peperina mirando, Peperina escuchando. Y abro el alma. Y cierro la boca.

Entonces, me levanto como en una danza y tomo la guitarra. Y Catalina Bahía. Y Ayer nomás. Y En mi cuarto. Entonces, me levanto como en una danza y lavo los platos, frito torrejas, corto lechugas, lavo más platos, pico más hielo, pongo la mesa, pongo la comida en la mesa, me siento a la mesa, Jayme a la mesa. The New Sapiron a la mesa. Despiadado sopapo a The New Sapiron. The New Sapiron bajo la mesa. Intento de siesta. Cabeza pensando. Boca cantando. Hermana saliendo. Jayme saliendo. Madre durmiendo. The New Sapiron mirando (me). Peperina mirando (me). Salgo al patio. Después de mañana nublada, siesta de sol. Abro la ropa. Saco el cuerpo. Saco el cuerpo al sol. Saco el cuerpo al sol sobre el colchón para tales efectos. The New Sapiron y Peperina sacando el cuerpo negro junto a mi cuerpo sacado al sol. Tres son multitud. Felicidad de Ana porque "Tres son multitud". Fin del sosiego. Guardo el cuerpo. Guardo el colchón.

Inútil intento de trabajo. Silvio que me canta. Salgo a buscar resultados, resultados de análisis y hace calor, mucho calor, pero "la tarde está increíble" y si vuelvo temprano ya no tengo obligaciones, y probablemente mire la novela de las 21 y probablemente JG llame como llamó ayer, y antes de ayer. Porque JG reconoció que anda extrañando. Que se siente solo y que anda en esos días "medios medios". Por eso "llamo mucho", dice.

Contaba estas cosas, porque mientras todo ocurría, yo también pensaba en vos, sucesivamente. Y se me va la siesta. Y sigo pensando. Pero siempre bien, igual de extrañando y de impotente y de preocupada que en el último mail, pero bien. Bien.

Ahora: Ana queriendo que "todo bien", que "todo tranquilo". Sigue queriendo un abrazo. Pero bien, Ana siempre bien, que no quepa duda, que no panda el cúnico. Ana todo bien, todo tranquilo.

Ahora: Ana dice: Te quiero mucho, como siempre. Un abrazo, o dos, o tres. Que estés bien, que estés bien. Hasta pronto, cuidate, cuidate mucho, ¿Sí?. Ok. Hablamos prontito. Hablamos prontito... hablamos… hablamos…

miércoles, 28 de octubre de 2009

AL CARAJO CON LO CORRECTO

EJEMPLO1: ‘El error (in)común(ication)’

Te quiero—, dije.
— ...
Te digo que TE QUIERO-, repetí.
¿Eh?
¡¿Eh?!
— ...
Que... ¡te quiero!—, reincidí (a gritos)
Ah.
¡¿'Ah'?!
— ...
¡Uf!
— ...

Error es la eterna reincidencia.
Los reincidentes erramos por motus propio.
Llámesenos también recayentes.


EJEMPLO 2: ‘Silogismo’

Errar es reincidir
Reincidir es recaer
Recaer es errar

Errar es errar


EJEMPLO 3: ‘Errar es errar y es humano (expiación del motus propio)’

Resáltase aquí la importancia de observar y señalar el error ajeno para no pecar —ya que una de las formas del error humano es el pecado— de erráticos o re-errativos reiterantes —“errar como yerra el otro”— puesto que no hay mayor satisfacción que la de errar por los propios medios —o miedos—, errar original y brutalmente.

************************************

“En cada falla habrás dejado un pedacito de terror
Y continuamos lamentándonos del error.”
ERROR, Carajo



********************************

Sergei Amudsen: GRACIAS. [SNM!]
...
Anónim@: Yo también te amo. Respecto a ‘todos los que te comiste’, he de ratificar que ‘habrán’ sido bien lemmmdos. Voy por la teoría de ‘La Bondad y Lindura de Todo Canelón’ y reitero, yo también te amo.
...
DagAzul: ‘y no fijarme en él y en su manera de actuar’?
...
Portal Galáctico dijo: ‘Deixa acontecer naturalmente/Eu não quero ver você chorar/DEIXA QUE O AMOR ENCONTRE A GENTE/nosso caso vai eterniza...’

Entonaba esta canción en Sábado y Sábado me cambió la cambió por ‘VOCE ESTA COLHIENDO O QUE VOCE PLANTO’. Dudo. Pero voy a seguir seu consejo.
...
nacho: sos Domingo o sos nacho? Me da pánico la esquizofrenia. ¿Qué? ¿Quién escribió esto? ¿Fui yo? ¡¿Eh?! ¡Si yo no dije nada!... ¿O sí?...



carpe videm

jueves, 15 de octubre de 2009

Pecar de Simpatía


Todo el que sonríe y calla ha de ser tan simpático como Pirulo.
Y seguro tanta simpatía deviene de haber sido el mejor alumno de Primer Grado. Miren a la maestra… ¿lo está felicitando o lo está fajando por el lomo? Con la simpatía que lo caracteriza, ante la disyuntiva, Pirulo ‘sonríe y calla’.

En materia ejemplar, Pirulito ha sido parangón no sólo de la simpatía sino de ‘el niño bien’… pensemos por un momento cuántos han tenido al querido Pirulo en los libros de lectura de los primeros grados de la educación formal… y digo ‘han’, porque con total honestidad yo a Pirulo no me lo crucé jamás en el aula.
Lo cierto es que Pirulo marcó tendencia y aunque no haya pasado por nuestra materia educativa ha sido tan fuerte su marca en cuestiones de conducta que se ha transmitido el ejemplo generación tras generación, como se transmiten casi todas las cosas.

Miro la imagen de Pirulo y pienso ‘esas patitas cluecas y esa cabeza fichando el piso’… ¡Pirulo es tan simpático que sonríe y calla!
Supongo que el mensaje venía disparado en el sentido: ‘Si te callás y sonreís, pendejo, vas a ser tan simpático que va a estar todo bien’ (sentido traducido en nuestra jerga actual, ustedes notarán…), mientras la maestra te faja por el lomo y vos te salís al recreo a jugar con tu pelotita.

Qué simpático Pirulo. Ahora quizás podríamos empezar dilucidar el fenómeno del por qué a Pirulo y a los que siguen su ejemplo de pecar de simpáticos les rompen lo que les rompen en reiteradas oportunidades. Cosas de la educación.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Ocupaciones

Mucho tiempo de mi vida pasé planteando mi relación con los miembros de mi familia. Haciendo de padre o madre de su padre o madre, haciendo hermandad con sobrinostíos llegados en destiempos generacionales por alguna que otra beatitud reproductiva de los adultos mayores. Ocupaciones. Mucho tiempo de mi vida me desplacé, evidentemente, por uno u otro lugar ocupándome de otros y desocupándome de mí.
De algún extraño modo, cuando ya una cree que ha superado y ha definido o por lo menos sistematizado vínculos, las vueltas de la vida —o una rara motivación interna— te arrojan de nuevo al sitio del que saliste recayendo en la re-ocupación de lo que pensaste que habías desocupado. La diferencia es que una ya se conoce ese lugar y se puede admitir el rol y sostenerlo para beneficio ajeno, sobre todo para beneficio ajeno, y pasadas las circunstancias el ‘correrse’, el desocuparse tiene una lógica menos complicada o por lo menos más sapiente y menos dolorosa. La experiencia previa amortigua, eso lo sabe el cuero y el cuore de cada uno.
En estas cosas pensaba mientras rellenaba empanadas. La preparación de empanadas tuvo, en mi familia, una cosa histórica importante. Yo relleno, vos repulgás. Ataque de empanada que me encuentra a los 30 pensando en las veces que vi desde el borde de una mesa grande a mi bisabuela, a mi madre y a mis tías rellenando unas, repulgando otras. En aquel entonces yo no sabía qué lugar ocupaba, estaba simplemente en un borde de madera circular.
Me parece que por más que uno aprenda a correrse a tiempo de las ocupaciones que ha aprendido la cotidianeidad te vuelve a poner en los mismos lugares. Me parece que estar al borde de la mesa circular. Supongo que eso mismo fue lo que hizo que a los 30 tomara la masa con la mano y enfrentara a la empanada. Creo que eso ya es un asumirse y un correrse un poquito más hacia un centro. Eso sí, del repulgue te encargás vos, porque en ese lugar no me siento para nada feliz. Trabajo en grupo, que le dicen. Yo me encargo del relleno y al boladito lo ponés vos. Eso para las empanadas, pero ¿quién te dice que no y a lo mejor alguna vez nos salimos de esta ciclotimia y nos corremos de la familiar tradición y ponemos un cartelito grande en la puerta de casa que diga: ‘Repulgamos canelones’?